sábado, 15 de enero de 2011
Querido John:
Cuando pienso en ti y en lo que compartimos, sé que sería fácil para otros definir nuestro tiempo juntos como el simple efecto de un "flechazo" de verano que, con el paso del tiempo, acabará por ser intrascendente. Por eso no se lo cuento a nadie. No lo entenderían, y no siento la necesidad de explicarl, simplemente porque mi corazón me dice que fue una vivencia absolutamente real. Cuando pienso en ti, no puedo evitar sonreír, consciente de que tú me has ayudado a ser más completa. Te quiero, no sólo ahora, sino para siempre, y sueño con el día que de nuevo me estrecharás entre tus brazos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario