lunes, 18 de octubre de 2010

Querido ...:

Te escribo esta carta porque después de la conversación de ayer, pensé en muchas cosas...

Desde que te conozco siempre he guardado un buen recuerdo de tí, sucediese lo que sucediese siempre volvíamos a quedar y charlabamos de nuevo, eso es lo bueno que me sucede siempre contigo que pase el tiempo que pase siempre estamos igual,

Cuando te conocí para mí significaste bastante y a veces he tenido miedo a sentir lo que sentí y que solo quedase en eso, en lo que yo sentí. Pero estos últimos días que nos hemos visto los he vivido de otro modo, porque aunque te parezca una bobada me dije a mí misma que cuando cumpliese los veinte años había cosas que tenía que tratar de cambiar y una de ellas es no dar tanta importancia a hechos que no la tienen, por eso estas veces he sentido que nuestras quedadas eran diferentes.
De hecho, no he esperado absolutamente nada de tí, porque te conozco un poco y entiendo las circunstancias en las que vives ahora, por eso no me puedo decepcionar. Lo que ocurre que al hablar ayer contigo, de algún modo me identifique mucho contigo y eso no me gusta rodearme de personas diferentes a mí para que resulten complementarias a mi persona.

Me desilusiona bastante saber que jamás podremos llegar a tener algo, cuando leas esto probablemente pienses lo peor de mí. Sé que en la vida hay que vivir cada momento aprovechándolo y te prometo que tratare de hacerlo porque me parece algo super importante. Pero prefiero no aprovechar ningún tipo de momento contigo porque me puedo hacer mucho, mucho daño y no estoy preparada.

Me pareces un chico encantador y al que me hubiese gustado conocer mejor, pero siento que yo no soy esa chica, tu chica, que debe complementarse perfectamente contigo. Te deseo lo mejor de corazón, un fuerte beso

No hay comentarios:

Publicar un comentario